Es el y ella.
Es Arma Blanca... Dlux.
Son historia en cada ciudad, en cada mente, en cada
corazón.
Hay una luz y hay un lado oscuro.
Ella tenia todo lo que el buscaba de una mujer, era ese
ángel escondido tras su piel, con labios de miel. El
siempre supo que escoger y ser fiel a su compromiso, preso
del sabor de la hiel que luego le trajo un beso.
Así cedió por amor por miedo a perderla. No quiso ser la
perla en manos de alguien que no apreciaría tenerla.
El y ella, conocerla fue un paso hacia un paraíso. Estaba
ansioso su trofeo, este era el precio de quererla.
No hay aviso, cuando todo se complica uno se aplica.
Incluso siendo ateo, el le pidió a dios un deseo. Ella era
esa chica típica que tiene a quien quiere pero que no
quiere a quien tiene, solo quiere de manera psíquica.
El sabía que no era nadie sin ella, como yo sin la música.
Solo la estética no ayuda a que una relación sea estática.
Con una táctica estratégica puedes oler el engaño, pero no
calmara el daño de antaño que hoy causa replica.
El y ella bebían de esa botella su rencor, si salían juntos
a bailar el siempre acababa en un rincón. Siempre añoraba
con nostalgia días felices sobre ausentes, pero cuando el
respeto se pierde, muere la magia.
Cansado de hacer de una habitación su prisión de noche, el
salió y conoció a esa dama blanca dentro de un coche. El y
ella frente a un espejo se juraron amor eterno, nada tierno
si esa voz que le hablaba venia del infierno.
Página 1 / 3Demasiado miedo ahí, difícil es encontrar quien te sepa
amar...Sin prejuicios, el y ella.
Cada paso en falso te destroza el corazón...Dama blanca soy
yo, hoy me vienes a buscar .Yo te alejare de la
realidad... Tan alto como quieras volar.
Después de esa primera vez, ella le hizo soñar, con su
eterna primavera el creyó estar volando. El y ella pasaron
la noche entera conversando en un rincón de la guantera de
aquel coche, conectando.
Ella mostraba cada instante en otra dimensión y el con
tensión en el rostro y distante entro en su cárcel.
El y ella un matrimonio prohibido como una huella que
recuerda el olvido, un destello de lo no vivido.
Ella daba confianza, juntos vivieron soledad, juntos
buscaron venganza y borraron sus viejas heridas. Moldeando
sus sueños en barro dentro de esta fabrica.
El y ella como imagen elástica entre la nostalgia.
Ella fue cada botella, cada golpe contra el suelo, pero el
la comprendió, la cobijo y le dio consuelo. Ella daba
recompensa, pensar en ella era escaparse. Al taparse con su
manto de hielo perderse era encontrarse.
Junto a ella, princesa vestida de blanco, sus pasos la
dirigen a un altar sobre un espejo en aquel banco. Sus
cifras disfrazan su vida y el se da cuenta, piensa que ella
vale mas que sus rentas y nada comenta.
Ella y el cmo lgrima dulce y amarga,y él cmo espna clavda n
tu alma y brsa dl amnecr,cmo l sol k ilumina el milagro y
sta xtrña luna, el y
ella como voz que se apaga y buscar fortuna.
Demasiado miedo hay, difícil es encontrar quien te sepa
amar..Sin prejuicios, el y ella.
Cada paso en falso te destroza el corazón...Dama blanca soy
yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejare de la
realidad...Tan alto como quieras volar.
Página 2 / 3Pero cuando el amor se paga, tarde o temprano nacen llagas,
caricias por normas se transforman en llagas. Cuando la
llama de un fuego se apaga todo es oscuro, el abrió los
ojos siendo ya tarde, solo vio muros.
Fueron tiempos duros, nada en los bolsillos, sin amigos.
Justo castigo para aquel que juega con cuchillos. Para ella
fue tan sencillo someterlo al completo olvido, para el fue
tan utópico recuperar lo perdido.
Endebles castillos de falsas esperanzas derruidos. Campos
sembrados con sueños a ceniza reducidos. Entumido en la
depresión que provoca la soledad, ella con frialdad paseaba
con otros por la ciudad.
Y es que el tiempo no conoce piedad cobrándose actos no
admite sobornos hace que el pasado quede intacto. Ir con
ella fue entablar un pacto con demonios perderlo todo como
árboles su follaje en otoño.
Ella no tiene dueño controlarla fue mas que difícil, sin
ella el creyó no ser útil y busco la huida fácil. Aquella
noche en aquel puente, su frágil mente decidió un paso
afrente dio diciendo así a sus problemas adiós.
Ninguna de ellas concedió nada por este peregrino, ninguna
cedió lo mínimo por alterar su destino. Quizás su signo era
yacer en un lecho eterno y estrecho, pero tu cuida tus
pasos porque ellas están al acecho.
Demasiado miedo...difícil es encontrar quien te sepa
amar...Sin prejuicios, el y ella. Cada paso en falso te
destroza el corazón...Dama blanca soy yo, hoy me vienes a
buscar...El y ella!
Demasiado miedo ahí, difícil es encontrar quien te sepa
amar...sin prejuicios, el y ella.
Cada paso en falso te destroza el corazón...Dama blanca soy
yo, hoy me vienes a buscar. Yo te alejare de la
realidad...Tan alto como quieras volar.
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