Los cuerpos de otoño Bailando en el campo Bajo el naranja atardecer El viento desnudo Soplando hojas secas La yerba y los años rozando la piel Para entregarnos al abismo Sin el menor remordimiento Para oler la leña arder Tus lágrimas ruedan En las brasas Y nadie comprende tu dolor Seremos fantasmas Un día de estos Y un tenue suspiro cabrá recordar Vas jugando con el tiempo Como si fuera un rehilete Y tal vez mañana volverás Para entregarte al abismo Sin el menor remordimiento Para oler la leña arder Para oler la leña arder Para oler la leña arder