Tu piel clarita encendiendo mis mañanas Tu pelo negro cayendo en mi almohada Llegaste silenciosa, sin pedir espacio Y en lo que me tocaste Me volví tu abrazo Tus ojos, verdes con destellos dorados Dijeron todo antes de haber hablado Ahí entendí que el amor no es ruido Que a veces llega suave, pero decidido Y tú, que en mis horas rotas nunca te alejaste En mis comienzos nuevos siempre me acompañaste Tú y coco haciéndome un hogar cuando la vida dolía Tres corazones latiendo en perfecta melodía Y es que contigo todo cae en su lugar Tu calma me encuentra, me enseña a respirar Eres mi equilibrio, mi abrazo constante Mi ruta segura, mi norte vibrante Y en tus ojos, verdes con un toque dorado Yo vi el futuro que nunca había imaginado Tu amor me sostiene, tu risa me enciende Contigo entendí que lo bueno también sorprende No sé si fue tu voz o cómo dices mi nombre Pero contigo aprendí que ser feliz es de hombres Que el amor no es guerra ni sobrevivencia Es alguien que te mira, y te cambia la existencia Cuando la vida pesa y el mundo se inclina Tus manos con las mías hacen la rutina fina Eres paz, eres fuerza, eres mi suerte en persona La historia que sanó todo lo que uno abandona Y coco jugando entre los dos en la cama Como si entendiera que aquí siempre se ama Y yo agradeciendo a lo que sea allá afuera Porque llegaste tú, justo cuando era la espera Y es que contigo todo cae en su lugar Tu calma me encuentra, me enseña a respirar Eres mi equilibrio, mi abrazo constante Mi ruta segura, mi norte vibrante Y en tus ojos, verdes con un toque dorado Yo vi el futuro que nunca había imaginado Tu amor me sostiene, tu risa me enciende Contigo entendí que lo bueno también sorprende