El fulgor de los luceros En los cielos de la noche de huamanga Es el fulgor siempre eterno De la canción ayacuchana Legado de nuestros padres Anónimos y geniales creadores Grandes cantores y poetas Bohemios y guitarristas Egregios maestros fueron Forjadores de armonias y ensueños Joyas de amor engarzadas Al corazón de nuestro pueblo Un pedestal fulgurante En la memoria del tiempo Honor y gloria a ellos Eternos en la historia Dulce y tierno es el huayno Cual gorjeo de palomas en su nido Es el sorsal que anuncia Que va naciendo el alva Es el condor en su vuelo Desatando raudales Es el rujido del pumas Que va pisando cadenas En la cumbre del viril condorcunca Nunca dejara de cantar el viento Con su voz de libertad Con su voz de libertad La canción ayacuchana Con su voz de libertad Con su voz de libertad El huayno ayacuchano