Hay momentos, que no deberían terminar Hay segundos, que tendrían que ser eternidad Cuando tu Espíritu Señor, se toca con el mío Y mi corazón, estalla en adoración Te amo, mi Señor! Se acaban las palabras Solo me queda el alma para cantarte Te adoro, mi Señor! No hay nada al rededor Y solo estamos tú y yo Y solo estamos tú y yo Te amo, mi Señor!