Tengo mis ritos, tengo mis callos,
tengo permisos que fui ganando.
Tengo los fuegos, tengo cenizas,
jóvenes miedos y otros, pasados.
Algunas puertas que voy cerrando
sin más temor que aquel, necesario.
Nuevas ventanas voy encendiendo
y, en suaves pétalos urgentes, abro.
Como puñales, como un tatuaje,
como mujer me instalo en la noche,
en esa esquina donde se encuentran,
donde se abrazan los corazones
que reconocen a cada instante,
en un parejo, eterno latido,
que las promesas son nuestra deuda
con el presente y con lo vivido.
Ya no me apuran fantasmas tristes
que desvelaban huérfanas noches,
pero, en un fuego que ahora no duele,
circulan firmes afirmaciones.
Camino con mis incertidumbres
y no hago más, ni quiero, reproches.
Sin cirujanos, sin hechiceros:
con cicatrices y convicciones.
Mais de 15 cursos com aulas exclusivas, materiais didáticos e exercícios por R$49,90/mês.
Tenha acesso a benefícios exclusivos no App e no Site
Chega de anúncios
Mais recursos no app do Afinador
Atendimento Prioritário
Aumente seu limite de lista
Ajude a produzir mais conteúdo