Recién lo comprendo,
tengo tibio el hombro
de tu pelo lacio
madrugado a besos.
Y una pena sorda
que me crece adentro,
de esperar en vano,
por otro regreso.
Dijiste, ¡ya vuelvo!,
y los ojos mansos
se te humedecieron,
por qué en tanto tiempo
uno corre sueños,
madura esperanza
y cuando la alcanza
ya tiene un recuerdo.
Así, que esta noche,
siguiendo el latido
de mi corazón,
te pido que vuelvas
para que charlemos
de aquel casi amor.
Y me des el gusto,
como a un buen amigo,
de decirte ¡adiós!
Acaso, charlando,
podremos, ¡mi vida!,
hacer que nos duela,
que nos duela menos,
menos, esta herida,
que sangra en los dos.
Mais de 15 cursos com aulas exclusivas, materiais didáticos e exercícios por R$49,90/mês.
Tenha acesso a benefícios exclusivos no App e no Site
Chega de anúncios
Mais recursos no app do Afinador
Atendimento Prioritário
Aumente seu limite de lista
Ajude a produzir mais conteúdo